Qué hacemos, y en qué orden
Evitar que se siga extendiendo. El agua estancada se extrae primero, desde la orilla más lejana del área mojada hacia atrás, para que el perímetro mojado deje de crecer mientras trabajamos. La extracción de agua de alfombra es un trabajo de volumen antes que otra cosa: cada galón que sube por la boquilla es un galón que el equipo ya no tiene que evaporar después.
Encontrar la orilla real. La mancha oscura visible es más chica que el área mojada, porque el agua se corre por el respaldo más rápido de lo que se nota en la superficie. El límite verdadero es lo que separa secar el cuarto de secar una parte de él.
Levantar y evaluar el acolchado. La extracción de agua de la alfombra saca lo que la fibra retiene; el acolchado de abajo retiene mucho más y lo suelta mucho más despacio. Levantamos una esquina y vemos. A veces se seca en su lugar. Cuando ya no se puede salvar, se saca de la casa antes de empezar el secado, porque un acolchado mojado bajo una alfombra seca es de donde sale el olor.
Tomar las lecturas antes de colocar el equipo. Una lectura de humedad vale lo que vale su comparación, así que se toma un estándar seco en una parte de la casa que no se mojó, y las lecturas del área mojada se repiten en varios puntos en vez de tomarse una sola vez en el peor lugar. Un punto mojado no debe fijar la meta de un piso entero, y una esquina seca no debe terminar el trabajo.
Secar, y seguir secando. Los ventiladores de secado y los deshumidificadores trabajan en pareja y ninguno hace el trabajo solo. El ventilador levanta la humedad de la alfombra, del acolchado y del contrapiso y la pasa al aire del cuarto; el deshumidificador la saca de la casa en lugar de mandarla al cuarto de al lado. Un espacio un poco tibio seca más rápido que uno frío, porque el aire tibio se lleva más humedad del material. Esto corre por días y no por horas.
Qué se puede salvar, según el agua que entró
La industria trabaja con un solo estándar para esto, ANSI/IICRC S500, y lo que clasifica es qué tan contaminada está el agua y no cuánta hay. Son tres categorías, y vale la pena conocerlas antes de que alguien le cotice el trabajo.
Agua limpia, Categoría 1. Una línea de suministro, un calentador de agua, la línea de la máquina de hielo, una tubería rota: agua que salió de una fuente sanitaria y no recogió nada en el camino. Atendida dentro del primer día o dos, la alfombra y el acolchado casi siempre se secan en su lugar, juntos, con el contrapiso debajo.
Agua que recogió algo, Categoría 2. Descarga de lavadora y de lavaplatos, un inodoro desbordado sin sólidos, lluvia o agua del suelo que corrió por el terreno antes de entrar. El estándar la describe como significativamente contaminada y espera que el acolchado salga, porque el acolchado es la capa que sostiene contra el contrapiso lo que el agua traía. La alfombra se evalúa en vez de darse por buena.
Agua gravemente contaminada, Categoría 3. Drenaje, retorno de drenaje más allá de una trampa, agua de río o de arroyo, agua que subió desde afuera. La alfombra y el acolchado que la recibieron salen. Es una decisión de salud y no de limpieza, y el trabajo le corresponde a una empresa preparada para agua contaminada.
Dos cosas complican la lista. El agua de tormenta no es automáticamente el peor caso; lo que importa es por dónde corrió antes de entrar. Y el agua empeora con el tiempo y el calor, así que el caso en el que está un piso el primer día no es el caso en el que está el cuarto día.
En qué caso está un piso se determina en el piso, después de ver de dónde vino el agua y cuánto lleva ahí. Se lo decimos antes de empezar el trabajo, por la misma razón por la que le decimos qué manchas no van a salir.
Seco al tacto no es seco
Una alfombra tres días después de una fuga muchas veces se siente seca bajo el pie. Las fibras de la superficie sueltan su humedad primero y son la única parte del piso que una mano alcanza. Debajo, el acolchado y la capa de arriba del contrapiso todavía pueden estar reteniendo bastante agua.
El acolchado se comporta como una esponja con tapa. Retiene el agua y la retiene contra el contrapiso, donde no hay circulación que se la lleve. Esas capas están encerradas, tibias y oscuras, que es justo el conjunto de condiciones que el moho necesita, y la EPA pone la ventana en 24 a 48 horas: si los materiales se secan dentro de ese plazo, en la mayoría de los casos el moho no empieza.
De ahí viene la secuencia conocida. Una fuga que parecía resuelta, un cuarto que parecía bien, y un olor tres semanas después que no se quita. Ese olor significa que la humedad nunca se fue.
Por eso el final de un secado se decide con un medidor de humedad en el acolchado y en el contrapiso, y no con la mano sobre la alfombra. Las lecturas se comparan contra una parte seca de la misma casa y se repiten hasta que se mantienen estables. Eso a veces significa dejar el equipo corriendo un día más aunque el cuarto ya se vea terminado.
¿Cuánto tarda el secado estructural?
La extracción toma unas horas, y cuántas depende del volumen de agua parada en el piso y retenida en los materiales de abajo. Después los ventiladores de secado y el deshumidificador corren varios días y no una tarde.
Tres cosas mueven ese número: cuánta agua hubo, en qué se metió y qué tan tibio está el espacio. Una sola recámara mojada atendida el mismo día es un trabajo chico. Un sótano donde el agua subió por el panel de yeso y entró al contrapiso es uno grande, y el yeso, el concreto y la mampostería son los materiales más lentos de todos para devolver el agua.
El calor ayuda, dentro de lo razonable, porque el aire tibio se lleva más humedad del material. Es parte de por qué un sótano frío en febrero tarda más que el mismo cuarto en julio.
Dejamos el equipo un día más en lugar de declarar seco un piso antes de tiempo, y no ponemos un número de días sobre un piso que nadie ha visto. El medidor termina el trabajo, y el medidor lee lo que los materiales todavía retienen.
Cuánto cuesta y cómo funciona el estimado
Los precios se cotizan por trabajo después de ver el piso, y por eso este sitio no publica una lista de precios. Un trabajo de agua tiene demasiadas variables para cotizarse por teléfono: cuántos cuartos están mojados, el volumen de agua, en qué se metió y cuántos días tiene que correr el equipo.
El estimado queda por escrito antes de que empiece cualquier trabajo, y el número es para la propiedad descrita. No cambia en la puerta.
Lo que mueve ese número en un trabajo de agua es cuántos cuartos están mojados, si el acolchado tiene que salir y cuántos días se quedan en la casa los ventiladores y el deshumidificador.
Si le resulta más fácil que llamar, mande el formulario con una foto del área mojada y recibe un estimado por escrito el mismo día, sin compromiso. Y cuando un piso se debe reemplazar en vez de secar, se lo decimos antes de escribir el estimado.
Fotografías y papeles para el reclamo al seguro
Cada trabajo se fotografía y cada estimado va por escrito. Son las dos cosas que un ajustador pide primero.
El resto le toca a usted, y casi todo pasa antes de que lleguemos. Fotografíe o grabe el daño antes de mover nada, incluido lo que piensa tirar. Guarde una lista de lo que se mojó y guarde los recibos de lo que gaste. Llame a su agente o a su aseguradora lo antes posible. Cuando se pueda, conserve las cosas dañadas hasta que el ajustador las haya visto.
Lo que agarra desprevenida a la gente es la cobertura misma. Una póliza de vivienda no cubre el daño por inundación, y el seguro contra inundaciones es una póliza aparte, según el New Jersey Department of Banking and Insurance (departamento de banca y seguros de New Jersey). Una tubería rota arriba y el agua que sube a un sótano desde afuera son dos preguntas distintas, así que pregunte a su agente cuál póliza responde cuál.
Nos encargamos del secado y la limpieza, y no de los reclamos al seguro. Lo que le podemos dar es el trabajo de secado, las fotografías de ese trabajo y el estimado por escrito.
Para administradores de propiedades y negocios
La visita se agenda igual para un negocio que para una casa. El teléfono se contesta a cualquier hora, las citas se toman las 24 horas del día y el trabajo cubre 228 pueblos de los condados de Bergen, Essex, Hudson, Middlesex, Morris, Passaic, Somerset y Union. Una línea de suministro rota en una unidad de planta baja es el mismo trabajo si arriba hay un apartamento o una oficina.
El estimado queda por escrito antes de que corra el secado, así que el número se sabe antes de que el equipo se quede. La extracción, los ventiladores de aire y los deshumidificadores trabajan hasta que los materiales midan secos, y el secado medido con un medidor de humedad, las fotografías y el estimado por escrito que pide un seguro son parte del trabajo. Secar dentro de las primeras 24 a 48 horas es lo que previene el moho, y por eso la llamada se hace a la hora en que se encuentra el agua. Los seis servicios de este sitio son los mismos seis en una propiedad comercial.
Lo que no hacemos, y a quién llamar
El moho que ya está creciendo es trabajo de una empresa de remediación de moho, que es a donde el propio estándar del agua lo manda, al ANSI/IICRC S520. La EPA pone el límite para hacerlo uno mismo en unos 10 pies cuadrados, más o menos un parche de tres pies por tres pies, y no recomienda el cloro como limpieza de rutina. Se tome el camino que se tome, primero hay que arreglar el agua o el moho regresa.
La reconstrucción es trabajo de un contratista. Nosotros secamos la estructura y los materiales que tiene dentro. El panel de yeso, el contrapiso, las molduras y los gabinetes que haya que reemplazar los reemplaza alguien más, y saberlo antes de que empiece el secado vale más que enterarse después.
El drenaje y el resto del agua de Categoría 3 le corresponden a una empresa de restauración preparada para agua contaminada. La alfombra y el acolchado que la recibieron se retiran en vez de secarse, y es una decisión de salud.
La fuga en sí le corresponde a un plomero. Nosotros evitamos que el agua siga corriendo por el piso y secamos lo que está mojado; la tubería o el electrodoméstico que la soltó es otra reparación.
Todo esto se dice en la puerta y no al final, antes de que una cuenta de secado se convierta en una cuenta de reemplazo.
Llame en cuanto el agua se haya detenido, a cualquier hora; qué tener a la mano cuando llame está más arriba en la página.